El mundo se ha vuelto loco: Microsoft está perfilando (parte de) el futuro de Linux

Lo de utilizar una consola Bash dentro de Windows 10 ya era una utopía hace unos años, pero es que el amor de Microsoft por Linux y el Open Source sigue creciendo.

Lo hizo con la llegada de las certificaciones conjuntas o con la llegada de Ubuntu (y OpenSuSE, y Fedora) y a la Windows Store, pero hay una sorpresa de última hora: Microsoft está contratando a diversos desarrolladores del kernel Linux con un objetivo claro: impulsar el desarrollo de este sistema operativo.

Microsoft está en modo busca y captura de talentos Open Source

Es cierto que por el momento Microsoft no está entre las que más contribuyen al desarrollo de Linux —está en el puesto 47 de los máximos contribuyentes al kernel según la lista gestionada por The Linux Foundation— pero eso podría cambiar a corto plazo.

La lista de los principales contribuyentes al kernel Linux por ahora no incluye a Microsoft. Por ahora, insistimos.

¿La razón? Que Microsoft está contratando a cada vez más desarrolladores del kernel Linux para que hagan ese mismo trabajo desde Redmond. Matthew Wilcox, Paul Shilovsky o Stephen Hemminger (quien había criticado a Microsoft en 2009) ya forman parte de un equipo de 12 personas que están trabajando en distintas características del kernel.

Lo indicaba Greg Kroah-Hartman, uno de los máximos responsables de la gestión del núcleo de Linux, que explicaba que estos desarrolladores "están contribuyendo en varias áreas del núcleo (gestión de memoria, estructuras de código básicas, infraestructura de red), el sistema de ficheros CIFS, y por supuesto muchas contribuciones para que Linux funcione mejor en sus sistemas Hyper-V".

Microsoft como riesgo para el Open Source

¿Por qué está haciendo Microsoft todo esto? Obvio: plataformas como Azure hace tiempo que dieron la bienvenida a Linux, así que lograr que este sistema operativo funcione de forma óptima en su plataforma en la nube podría ser clave para ganarle la partida a otras alternativas de empresas como Amazon, Google o IBM, por ejemplo.

Ciertamente aquí podrían aparecer las lógicas dudas de una empresa que durante casi dos décadas negó la validez de las propuestas Open Source. Aunque parece lógico pensar que Microsoft tiene interés en ayudar a mejorar Linux en las áreas que a ella le interesa, eso podría entrar en conflicto con el futuro al que la comunidad querría que Linux se dirigiese.

Lo cierto es que al final el desarrollo del kernel Linux ha dejado de estar en manos de desarrolladores independientes, y ahora empresas como Intel, AMD, IBM o Google tienen contratados a un gran número de desarrolladores que en cierto modo perfilan Linux a imagen de quienes les están contratando.

Aquí no obstante hay que destacar que la propia filosofía de desarrollo del kernel Linux está dirigida por Linus Torvalds o mantenedores legendarios ya como el citado Kroah-Hartman. Hace tiempo que tanto ellos como otros responsables del desarrollo tienen muy claro hacia dónde tiene que ir Linux, así que no parece que la implicación de Microsoft u otras grandes pueda afectar de forma severa a las bases de Linux.

Mientras tanto, eso sí, seguimos sorprendiéndonos por la implicación de Microsoft en Linux y el Open Source. Que el ritmo no parece, porque como apuntaban en Infoworld, el mundo se ha vuelto al revés y parece que ciertamente "los cerdos pueden volar".

Vía | Infoworld
En Xataka | Microsoft y Linux: del odio al amor

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