Sandisk Connect, análisis: un pendrive al que te puedes conectar por Wi-Fi desde el móvil

Western Digital, a través de la marca Sandisk, se ha atrevido con un accesorio para ampliar el almacenamiento de los dispositivos móviles. Es el Sandisk Connect, una memoria USB que se puede utilizar como tal pero que además se conecta mediante Wi-Fi para poder transferir archivos.

Como en el caso del WD MyPassport 4 TB hablamos de un dispositivo algo más grande de lo normal (el pendrive puede ser algo molesto si los puertos USB de tu ordenador están muy juntos), pero por norma general no debería ser problema. Sus capacidades van desde los 16 hasta los 256 GB, y en los ordenadores se utiliza como cualquier otra memoria USB.

Sandisk Connect: características técnicas

Dimensiones

20,83 x 78,21 x 12,19 milímetros

Peso

21,76 gramos

Capacidades

12, 32, 64, 128, 200 y 256 GB

Velocidad de lectura de datos

Aproximadamente 12,6 MB/s según Black Magic Disk Speed Test

Velocidad de escritura de datos

Aproximadamente 12,6 MB/s según Black Magic Disk Speed Test

Software

Sandisk Connect App para acceder a los datos desde dispositivos móviles

Compatibilidad

Windows, Mac y Linux como USB convencional, iOS y Android accediendo desde aplicaciones móviles.

Precio

De 29,95 a 199,99 euros dependiendo de la capacidad en Amazon.

El dispositivo está fabricado en plástico, pero no te da la sensación de ser algo endeble como muchos de los pendrives que te pueden dar por ejemplo en alguna promoción. El diseño, que le da una textura rugosa que agradezco cuando hay que tirar de la memoria para desconectarla, es muy sobrio en cualquiera de los colores disponibles. Hay una tapa que protege la conexión USB y que, admitámoslo, será lo primero que perderemos al mínimo despiste.

El Sandisk Connect lleva una batería integrada, pero es algo que no se nota desde fuera. Puede pasar como otro pendrive cualquiera sin problemas

El único cambio interesante a nivel externo respecto a otras memorias USB es el botón que activa su conexión inalámbrica, que es estrecho pero que se puede pulsar con un mínimo de comodidad. Cuando lo hagamos, un pequeño LED nos notificará de que el Sandisk Connect está emitiendo su propia Wi-Fi para que nos conectemos a él a través de su aplicación móvil.

Para poder hacer esto el pendrive lleva una batería incorporada, pero no se nota en absoluto desde fuera. Dicha batería se carga automáticamente cuando tenemos la memoria conectada por USB a un ordenador, y es capaz de durar hasta 4,5 horas dando conexión a través de sus aplicaciones móviles. Puede parecer poco, pero es muchísimo si tenemos en cuenta que transferir y guardar datos de la memoria USB a la memoria interna del móvil es cuestión de pocos minutos.

Sandisk Connect: rendimiento

No esperes demasiada velocidad de lo que al fin y al cabo es una memoria USB, aunque sí que es cierto que deberíamos estar hablando de velocidades propias de un USB 3.0 mientras que el Sandisk Connect es USB 2.0. A velocidades de lectura y escritura de 12,6 MB por segundo, no lo recomendaría para nada que no fuesen copias de seguridad o el uso más bien casual de una gran cantidad de archivos.

Lo que sí podemos destacar es que la conexión inalámbrica es 802.11n, un estándar que ya está presente en todos los smartphone y tabletas y que puede darnos velocidades fiables de hasta 37 MB por segundo. No esperes siempre esa marca porque dependerá del terminal que utilices, pero es un buen detalle que en Sandisk no se hayan confirmado con el estándar 802.11g. Otro detalle interesante para la conectividad Wi-Fi: puedes conectarte al Sandisk Connect desde más de un dispositivo móvil al mismo tiempo.

Acceso a los datos a través de una aplicación para iOS y Android

En los ordenadores, el Sandisk Connect no requiere instalación o configuración extra. Conectas la memoria USB a la máquina y listo, como cualquier otro pendrive. Lo que no puedes hacer es usar esta aplicación para conectarte a los datos del Sandisk Connect sin cables desde un ordenador: si quieres acceder a los archivos del dispositivo desde una máquina de sobremesa entonces tienes que hacerlo obligatoriamente a lo clásico, conectando el USB y leyendo los datos. Recuerda que mientras está conectado, la batería de la memoria USB se carga.

Es en los smartphone y tabletas donde hay el truco. Te descargas la aplicación dedicada al Sandisk Connect para iOS y Android, que es la única forma que tienes para poder acceder a los datos desde dispositivos móviles. El proceso es sencillo: pulsas el botón de la memoria USB, buscas la Wi-Fi que ésta ha generado y te conectas a ella. Una vez lo hayas hecho, la aplicación detectará automáticamente el Sandisk Connect y accederemos a sus datos y archivos como en cualquier explorador de carpetas:

La aplicación por sí sola no es ninguna maravilla en cuanto a diseño o experiencia de usuario, simplemente cumple con su cometido y se integra con los menús para compartir contenidos de iOS y Android. El "gran" inconveniente es que para usar la aplicación tienes que estar conectado a la Wi-Fi que genera el Sandisk Connect, que no tiene acceso a internet.

Acceder a los datos del Sandisk Connect desde su propia red Wi-Fi implica quedarnos sin conexión a la red en nuestro móvil temporalmente a menos que lo configuremos expresamente

Por lo tanto, mientras accedamos a los datos de la memoria USB mediante las aplicaciones móviles estamos desconectados a menos que compartamos conexión de alguna otra forma (como por ejemplo Bluetooth). Es, para mí, lo peor del Sandick Connect y uno de los motivos por los que va a generar más "pereza de uso" entre los usuarios. Puedes configurar el pendrive para que use una red inalámbrica con conexión, pero ya sólo el esfuerzo de hacerlo se convierte en otro inconveniente más.

Esto hará que su uso mediante la red inalámbrica se reduzca a un conectar, conseguir los archivos y desconectarse lo antes posible para poder recuperar la conexión a internet mediante los datos móviles o la red Wi-Fi del local donde estés. Sabiendo esto, muchos pensarán en alternativas más cómodas en la nube.

Sandisk Connect: la opinión de Xataka

Algo más grande que una memoria USB estándar, pero sin romper esquemas.

El Sandisk Connect no está pensado para un uso permanente con las aplicaciones inalámbricas, desde luego. Y si quieres manejar unos pocos archivos, cualquier servicio de almacenamiento online nos puede cubrir la necesidad. Este pendrive se podría recomendar, por ejemplo, para quien no quiera suscribirse a un plan de datos en la nube y requiera tener docenas de GB de archivos accesibles rápidamente desde el móvil. Y aún así, el sacrificio que hay que hacer desconectándose de la red momentáneamente para acceder a esos archivos no es lo mejor del mundo.

El Sandisk Connect se vende en Amazon desde 29,95 euros (versión con 16 GB) hasta 199,99 euros (versión de 256 GB). Si no te fías de las nubes, este modo de almacenamiento físico puede ser lo más parecido que puedes tener.

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