Así es Mars Dune Alpha, el hábitat marciano impreso en 3D con el que la NASA busca preparar la colonización de Marte

Jimmy Pepinosa

Editor

En Houston, dentro del Centro Espacial Johnson, se levanta una estructura que parece salida de una misión del futuro, pero que en realidad funciona como ensayo general para la colonización de Marte.

Se trata de Mars Dune Alpha, el hábitat impreso en 3D que la NASA utiliza en el marco del programa Crew Health and Performance Exploration Analog (CHAPEA).

Allí, tripulaciones de cuatro personas pasan un año completo viviendo en condiciones que simulan la vida en Marte, con rutinas diseñadas para estudiar la resistencia física, psicológica y operativa de quienes podrían algún día pisar el planeta vecino.

Una casa marciana construida en la Tierra

(NASA)

El hábitat ocupa 1.600 metros cuadrados y fue creado con lavacrete, un tipo de mezcla de cemento avanzado con aditivos especiales que le dan gran resistencia estructural y durabilidad.

La ventaja de esta tecnología es que, en el futuro, podría adaptarse para utilizar regolito marciano o lunar como base del material. Esto significaría que, en lugar de enviar toneladas de cemento desde la Tierra, los colonos podrían imprimir sus viviendas directamente con recursos locales

Asimismo, su diseño contempla áreas privadas y comunes, distribuidas para imitar lo que sería un hogar extraterrestre autosuficiente: camarotes individuales, cocina, estaciones de trabajo científico, zonas para cultivo de alimentos, un gimnasio, espacio médico, talleres técnicos y dos baños.

Todo se ha pensado para balancear privacidad y colaboración en un entorno de aislamiento extremo.

La elección de la impresión 3D no es un detalle menor. La NASA ensaya con esta técnica porque representa la alternativa más viable para futuras colonias en Marte, donde transportar materiales de construcción desde la Tierra sería impráctico y costoso. La idea es que las futuras bases marcianas puedan fabricarse in situ, usando recursos disponibles en el planeta.

Vivir en Marte sin salir de Houston

(NASA)

La experiencia en Mars Dune Alpha busca recrear la realidad marciana de la forma más fiel posible.

Durante un año, la tripulación enfrenta simulaciones de caminatas espaciales, cultiva alimentos, realiza ejercicios de mantenimiento, trabaja con demoras de comunicación equivalentes a los 45 minutos que tardaría una señal en viajar entre Marte y la Tierra, y sobrelleva la falta de contacto directo con familiares y amigos.

Además de las tareas científicas, el programa incorpora factores de estrés clave: limitaciones de recursos, fallos técnicos programados y cargas de trabajo intensas. Todo esto se hace con el objetivo de recopilar datos sobre cómo la salud física y mental se ven afectadas por una misión prolongada fuera de nuestro planeta.

De la primera misión a la próxima tripulación

(NASA)

La primera misión CHAPEA comenzó en junio de 2023 y finalizó en julio de 2024, dejando valiosa información sobre la dinámica de convivencia y desempeño bajo condiciones de aislamiento.

La segunda misión, programada para octubre de 2025, repetirá el formato con una nueva tripulación que será anunciada en septiembre. Los perfiles de los participantes no se seleccionan al azar: se buscan personas con experiencia y cualidades similares a las de los astronautas, capaces de afrontar largos periodos en entornos hostiles con disciplina y cooperación.

Mars Dune Alpha no es solo una cápsula experimental: es un puente hacia las ambiciones de la NASA para la década de 2030, cuando prevé enviar los primeros humanos a Marte. Y los resultados del programa permitirán ajustar desde los sistemas de soporte vital y la alimentación, hasta la arquitectura de futuras misiones y asentamientos.

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.co

VER 0 Comentario