Cuphead, análisis: Hermosas gráficas de los años 30, y una dificultad que no perdona

No me canso de decir que este ha sido un año maravilloso para los gamers retro. Parece que todas las casas desarrolladoras de videojuegos han notado este potencial, y ahora todo parece llegar a un exquisito clímax con Cuphead, uno de los mejores juegos indie de este año, el cual le ha dado un aire totalmente renovado a los casi olvidados platformer games, con un título que no solo hace eco de los juegos noventeros que nos hacían sudar sangre para completarlos, sino que nos trae un art concept inspirado en los cartoons de los años 30’s que es simplemente asombroso de ver.

Cuphead es hermoso por donde se lo mire, no solo estamos hablando de un juego con un look and feel como ninguno otro, que lo hace ya si solo una pieza de arte gráfica y musical, sino que además es terriblemente difícil, recordándonos como eran los clásicos noventeros, donde primaba más la acción y la destreza, que los tutoriales y mecánicas sosas que predominan en los títulos para jugadores casuales de estos días.

Dicho lo anterior, puede que Cuphead luzca muy tierno en su estética, pero en los primeros cinco minutos te va a dar una patada en el trasero si no eres un hábil jugador, por lo que debemos reconocer que no es un título para todos los gustos. Aquellos que no disfrutan de retos complejos, van a vivir un mar de frustración con la elevada dificultad que presenta este juego desde su primer mundo, haciendo que sea simplemente necesario repetir una y otra vez las batallas y los niveles hasta que los memoricemos y dominemos la técnica.

No juegues con el diablo porque te va air muy mal

Justo como en los juegos antiguos, donde la historia ocupaba un papel secundario, eso es lo que ha logrado transmitirnos StudioMDHR con Cuphead, donde en unas pocas dispositivas al inicio, se nos cuenta como Cuphead y su hermano Mugman, se van de curiosos a jugar a un casino, y terminan apostando sus almas al diablo. Para no perder sus almas, Cuphead y su hermano hacen un trato con el diablo, de cobrar todas sus deudas y acabar con sus enemigos.

Tanto las viñetas de la historia, como todas las escenas animadas del juego fueron dibujadas a mano, usando las mismas técnicas de los años 30

Tan simple como es este argumento, resulta efectivo, para introducirnos de inmediato en un sinnúmero de niveles de plataformas llenos de enemigos (los deudores del diablo), y batallas con mini bosses que parecen tener un mayor protagonismo durante el juego que los propios niveles de plataformas. Podríamos decir que más de 60 o 70% del juego son batallas con mini bosses y el remanente, niveles de plataformas. Un balance algo fuera de lo común en este tipo de juegos, pero que nos traen una increíble variedad de enemigos por descubrir (y sufrir).

Mejor que te prepares para la batalla, porque de eso se trata este juego

Controles simples no significa dificultad simple

Nuevamente StudioMDHR se ha anotado otro hit en el aspecto de la jugabilidad con los controles simples, pero a la vez perfectos de Cuphead. Nada de complejos combos de teclas o secuencias por memorizar, solo tienes un disparo, un super disparo, un salto, un dash en el aire y la posibilidad de agacharte. Algunos movimientos especiales se podrán ir agregando por el camino, junto con la posibilidad de cambiar nuestra única arma en cada nivel, pero no más allá de ello, lo que nos permite mantenernos siempre concentrados en la intensa y a veces hasta sádica acción de cada batalla.

Los controles son fantásticamente sencillos y precisos, dejándonos muy claro todo en un divertido tutorial

Ahora, que los controles sean simples, no implica para nada que lo sean los combates, pues al igual que muchos títulos de antaño, solo tenemos una única vida, por lo que cometer un error va significar muchas veces tener que iniciar el nivel entero nuevamente. La muerte y la repetición van a ser elementos constantes en este juego, conforme vamos conociendo la estrategia para derrotar cada enemigo, que nos presenta niveles de dificultad realmente brutales aun cuando seleccionemos el nivel “simple”.

Desde el primer nivel, el juego nos deja muy en claro que las cosas no van a ser fáciles, así que mejor preparar nuestras habilidades al máximo

La variedad y la imaginativa vencen la frustración

Como lo mencionamos antes Cuphead, no es un juego para todos los gustos. Aquellos gamers que disfrutan de brutales niveles de dificultad de juegos como Dark Souls 3 o Necropolis por poner un par de ejemplos, van a sentirse muy cómodos en este título. Para los jugadores más casuales, tal vez la alta barra de dificultad sean una excusa temprana para abandonar, si no fuera por un factor que al menos en mi caso, me ha animado a seguir adelante, y es la enorme variedad y calidad artística que te deja sin palabras, apreciando la enorme atención al detalle que han tenido sus creadores. veamos un poco del detrás de cámaras de Cuphead y sus geniales piezas de jazz.

Cuphead no es para nada un juego monótono, podemos decir confiadamente, que cada nivel y enemigo, es completamente único, dándonos siempre algo nuevo en cada batalla en que pensar y aprender, para poder derrotar a nuestro enemigo. Esto, sumado a la espectacular creatividad de los diseñadores, los cuales nos han traído una suerte muy diversa de personajes claramente inspirados en los primeros días de los cartoons con grandes estudios y series animadas como los Merrie Melodies de la Warner Bros, los clásicos de la Metro Goldwyn Mayer y Walt Disney, con grandes estrellas como Betty Boop, Woody Woodpecker, Porky Pig o Mickey Mouse, los cuales nos mantendrán siempre a la expectativa y con ganas de más.

Muchos de los personajes del juego, están inspirados en los verdaderos clásicos de los años 30, lo que le da un mayor aire de autenticidad a Cuphead

Algunos puntos por mejorar

Aunque este juego es casi perfecto en su estética gráfica, y las increíbles bandas sonoras de música jazz, que acompañan y deleitan muy bien las escenas de acción, hay algunos lunares que tiene Cuphead, en los cuales se hubiera podido mejorar un poco la experiencia de juego.

Sin una barra de vida para los enemigos, resulta muy difícil darnos cuenta cuanto nos falta para derrotarlo, lo cual aumenta mucho la tensión en batalla

Para comenzar, lo primero que uno nota al enfrentarse con los enemigos, es que no tienes ninguna indicación de tu progreso. Pues a pesar de que Cuphead si tiene una barra de vida donde sabes que tres golpes significan la muerte segura, tu enemigo no tiene barra de vida, por lo que no sabes cuanto falta para que muera. Solo cuando tu personaje muere, es que se te permite ver que tan cerca llegaste de matar o no a tu enemigo, pero en medio de la estresante batalla, cuando estas desesperado por saber cuánto falta, este es un dato que el juego se precia de no dejarte saber.

El modo cooperativo es una gran ayuda, pero el juego lo trata de compensar subiendo un poco más el nivel de dificultad

Si bien existe un modo cooperativo local en el que un segundo jugador puede controlar a Mugman para ayudarnos a avanzar en los momentos más duros del juego, la gran dificultad (que por cierto también se sube aún más cuando jugamos en modo cooperativo), se convierte en una enorme barrera para hacer disfrutable este título para todos los gustos. Nos hubiera encantado ver una opción para rebajar un poco esta barra de dificultad, pero el juego simplemente se empeña en darnos de golpes todo lo que puede. Incluso cuando escogemos el nivel de dificultad simple en algún nivel, estamos perdiendo el tiempo, porque hay ciertos puntos del título donde no se nos va a permitir continuar si no pasamos todos los niveles previos en la dificultad normal, por lo que a la final es imposible escapar.

La opinión de Xataka

Cuphead es un juego que tomó muchos años en llegar desde el comienzo de su desarrollo en 2010, y sus primeros anuncios al público en 2014, pero débenos decir que la espera valió totalmente la pena, pues es un juego que sorprende como ninguno otro por su estética inspirada en los dibujos animados de los años 30 y por alejarse del mainstream de los juegos actuales, con una propuesta completamente diferente y muy interesante.

Se trata de un juego realmente difícil, que solo sabrán apreciar los jugadores más harcore, o aquellos que vivieron los años dorados de los videojuegos retro y están acostumbrados al nivel de dificultad y poca misericordia que ofrecían los juegos por entonces. Para los demás podrá ser un mar de frustración envuelto en una hermosa cubierta de animaciones a mano, curadas con tal nivel de detalle, que para los más chicos resultará casi lo mismo que ver una serie animada en la TV.

9,0

Graficos 10
Sonido 10
Jugabilidad 10
Dificultad 8
Duración 7

A favor

  • Controles simples, y perfectamente pulidos
  • Gráficas y banda sonora inspiradas en los años 30s alucinantes
  • Enorme variedad de enemigos y niveles
  • Tremendamente adictivo

En contra

  • Por desgracia es muy corto
  • Puede resultar muy frustrante para los jugadores casuales
No te dejes engañar por su estética tierna, pues la dificultad extremadamente alta de este juego te va a dar una paliza desde el primer nivel. Cuphead es sin lugar a dudas el mejor platformer del 2017, y una apuesta indie muy original, que nos confirma una vez más, que los juegos retro no están para nada muertos, y tienen mucho para dar en los años que vienen.

Cuphead se encuentra disponible para PC vía Steam a un valor de $40.000 pesos, o como descarga digital para Xbox y PC gracias a Xbox Play Anywere, a un valor de $25 dolares.


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