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Ayer, por primera vez desde que tenemos registros, no cayó ni una gota de agua en toda Australia: el gráfico que explica el fuego

Ayer, por primera vez desde que tenemos registros, no cayó ni una gota de agua en toda Australia: el gráfico que explica el fuego
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Nueva Gales del Sur y Queensland están en llamas. A lo largo de una franja de más de 1.000 kilómetros en la costa este de Australia, la subida de la temperatura, el ambiente seco y los fuertes vientos han provocado más de medio centenar de incendios (30 de ellos fuera de control). Las imágenes son demoledores.

Y cuando el fuego llama a tu puerta, lo que solemos hacer todos (aquí o en las antípodas) es mirar al cielo. El problema es que no llueve. Literalmente. Ayer, por primera vez desde que tenemos registros, no cayó ni una gota de agua en todo el territorio continental de Australia. Ni una sola.

La lluvia se ha olvidado de la gran isla continental

Australia tiene 7,6 millones de kilómetros cuadrados y, aunque estamos acostumbrados a las imágenes de los larguísimos desiertos rojizos, es rarísimo que, de una forma u otra, los vientos del Índico y el Pacífico no lleven sus borrascas hasta la isla más grande del mundo.

De hecho, como ha explicado el portavoz de la Oficina de Meteorología de Australia, "nuestro equipo no puede identificar exhaustivamente un día en nuestros registros donde no haya llovido en algún lugar de Australia continental".

Y, mientras tanto, los incendios avanzan hasta alcanzar la periferia de Sidney partiendo por la mitad el estado más poblado del país. Pero lo cierto es que el problema es más grave de lo que puede parecer. Desde principios de año los incendios han calcinado ya una superficie más grande que la Comunidad de Madrid y es una tendencia al alza que cada año deja más hectáreas quemadas.

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