El Planetario de Bogotá dejará de ser solo un escenario para la ciencia y la astronomía. De hecho, por una mañana, su domo se convertirá en un espacio para la introspección, la música y la vibración colectiva.
Se trata de una sesión inmersiva que combina el Bhakti Yoga, los cantos de mantras en vivo y proyecciones astronómicas en 360°.
Organizado por el Instituto Distrital de las Artes (Idartes), este evento plantea una experiencia sensorial y espiritual que transforma este espacio en una suerte de templo sonoro.
Una vivencia que, más allá de lo físico, busca abrir un canal hacia lo simbólico, hacia esa parte del ser que se conecta con el misterio del universo a través del canto y la imagen.
Mantras que se expanden con el universo visual
(Alcaldía de Bogotá)
El corazón de la experiencia es el Kirtan, una práctica ancestral del Bhakti Yoga basada en el canto devocional colectivo.
Guiada por el maestro Vladimir Poveda, la sesión propone que cada mantra se convierta en una ofrenda sonora, una repetición con intención que, al ser compartida por decenas de voces, genera una atmósfera de profunda conexión emocional y energética.
Pero esta no es una sesión de yoga convencional. Mientras los sonidos resuenan en el espacio, el domo del Planetario proyecta imágenes astronómicas envolventes que acompañan el viaje interior de los asistentes.
Las estrellas, planetas y constelaciones no solo decoran el techo, sino que se integran al ritmo de la música, generando un vínculo simbólico entre lo espiritual y lo cósmico.
Cada elemento, como el canto, la música y las visuales, se sincroniza para crear un entorno que invita a la presencia plena, a sentir el cuerpo, observar la mente y, al mismo tiempo, dejarse llevar por el movimiento del universo proyectado.
Un plan para reconectar cuerpo, mente y cosmos
(Alcaldía de Bogotá)
La propuesta no pretende ser un espectáculo ni una clase tradicional. Es, más bien, una oportunidad para quienes buscan un espacio de pausa en medio de la rutina que tendrá lugar este 3 de agosto, a las 9:00 a. m.
El domo se transforma en un lugar de contemplación activa, donde la tecnología se pone al servicio del espíritu y el arte sonoro crea puentes entre lo individual y lo colectivo.
La entrada, que puedes comprar desde este enlace, tiene un costo de 56.550 pesos (incluido servicio de TuBoleta) y el aforo está limitado a 180 personas mayores de 16 años. Se recomienda llegar con anticipación para aclimatarse y aprovechar al máximo la experiencia.
Además, en taquilla hay descuentos disponibles del 25 por ciento para estudiantes, personas mayores y en condición de discapacidad.
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