¿Por qué se llegó a un racionamiento de agua en Bogotá? Estos son los motivos de los cortes anunciados

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La noticia del racionamiento de agua en Bogotá ha tomado por sorpresa a muchos capitalinos, que no comprenden cuáles son los motivos para tomar esta decisión.

Pero lo cierto es que se trata de una emergencia que se vio venir, y que, sin embargo, no logró evitarse. Vamos a explicarte cuál es la situación.

De acuerdo con la Alcaldía, el impacto mayor de lo esperado del fenómeno de El Niño ha llevado a los embalses de Bogotá a sus niveles más bajos en cuarenta años sin que haya perspectivas inmediatas de un cambio en la situación meteorológica.

Este es el motivo principal por el que el Distrito hace un llamado especial a la ciudadanía para contribuir con el cuidado y ahorro del recurso.

"La situación es crítica en términos del nivel de los embalses en Bogotá. Desde enero hicimos un llamado insistente a ahorrar agua, logramos un ahorro, pero no ha sido suficiente. El fenómeno de El Niño ha sido muy fuerte y eso ha llevado a una situación crítica de los embalses. Es necesario seguir ahorrando agua".-- Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá

¿Cómo están los embalses?

El Distrito indicó que los tres embalses del Agregado Norte (Neusa, Sisga  y Tominé) presentan un promedio total de almacenamiento de 55,4 por ciento, mientras que los del Agregado Sur (Chisacá y La Regadera) se encuentran estables, si bien con 42,8 por ciento de su capacidad.

Una de las preocupaciones principales tiene que ver con el sistema Chingaza, conformado por los embalses de Chuza y San Rafael, el cual reporta un acumulado de 16,19 por ciento con tendencia descendente.

En cambio, el embalse El Hato, ubicado en el municipio de Carmen de Carupa, alcanza un 82,3 por ciento, aunque con tendencia descendente.

Embalses

El racionamiento comenzará a aplicarse a partir de este jueves 11 de abril. La ciudad estará dividida en nueve zonas, que tendrán restricción en el abastecimiento por un lapso de 24 horas continuas de 8:00 a. m. a 8:00 a. m. del día siguiente, en ciclos de diez días.

La medida se mantendrá hasta que los niveles de embalses vuelvan a la normalidad o adopten una tendencia favorable.

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