¿Puede un agujero negro “hablar”? El sonido cósmico que acaba de respaldar las teorías sobre la física cuántica y la relatividad

Agujero Negro
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Jimmy Pepinosa

Editor

Los agujeros negros, esos misteriosos gigantes invisibles que deforman el espacio y el tiempo, nuevamente sorprendieron a la comunidad científica despues de que astrónomos de la colaboración LIGO-Virgo-KAGRA, registraron con un nivel de detalle nunca antes alcanzado la “resonancia” de un agujero negro formado tras la colisión de dos de estos objetos. 

Ese eco cósmico, descrito como un sonido en ondas gravitacionales, confirma predicciones hechas por Albert Einstein en 1915 y por Stephen Hawking en 1971.

La señal, denominada GW250114, provino de la fusión de dos agujeros negros a mil millones de años luz de distancia. Y lo que llegó a la Tierra fue una vibración minúscula, más pequeña que el radio de un núcleo atómico, pero suficiente para transformar nuestra comprensión sobre la naturaleza de estos objetos extremos.

El “zumbido” que confirma a Einstein y Hawking

Agujero Negro 2 (NASA)

Einstein predijo hace más de un siglo que eventos cósmicos violentos generarían ondas gravitacionales. Stephen Hawking, décadas después, aseguró que cuando dos agujeros negros se fusionan, el área del agujero resultante nunca puede disminuir, solo crecer.

La observación de GW250114 permitió comprobar ambas teorías con una claridad inédita. El nuevo agujero negro, de unas 63 veces la masa del Sol y girando a 100 revoluciones por segundo, vibró como una campana golpeada: emitió un tono principal y, por primera vez, un sobretono claramente distinguible. 

Estas “notas” revelaron que su estructura puede describirse únicamente por dos números: su masa y su velocidad de rotación, tal como anticipaba la relatividad general.

Cómo se escucha un agujero negro desde la Tierra

Agujero Negro 1 (NASA)

El experimento LIGO, junto a sus contrapartes Virgo en Italia y KAGRA en Japón, funciona como un gigantesco par de “micrófonos” cósmicos

Sus láseres detectan alteraciones en el espacio-tiempo tan diminutas que equivalen a escuchar una aguja cayendo en medio de un huracán.

Con sus mejoras más recientes, los detectores lograron captar GW250114 con tres veces más precisión que en la primera detección de 2015. Ese salto tecnológico permitió no solo registrar el evento con más detalle, sino también separar los distintos tonos del agujero negro recién formado.

Más que un eco: un laboratorio para la física fundamental

Agujero Negro 3 (NASA)

El hecho de que el agujero negro resonante cumpliera con las predicciones de Einstein y Hawking no es un simple triunfo teórico

Según los investigadores, estas pruebas abren una ventana para acercar dos mundos que aún parecen irreconciliables: la relatividad general, que describe la gravedad, y la mecánica cuántica, que explica el comportamiento subatómico.

Cada nueva señal captada por LIGO es una oportunidad para poner a prueba las leyes más fundamentales del universo en condiciones extremas. Y GW250114 demostró que, al escuchar cómo “suena” un agujero negro, la humanidad puede obtener pistas sobre cómo funciona realmente el espacio-tiempo.


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