Cada agosto, la Tierra cruza un antiguo rastro de escombros cósmicos y ofrece un espectáculo que fascina a astrónomos y curiosos por igual: la lluvia de meteoros de las Perseidas.
Este 2025, el fenómeno ya está en curso desde el 17 de julio y se prolongará hasta el 24 de agosto, pero su punto más intenso llegará en la noche del 12 al 13 de agosto.
Aunque la Luna gibosa menguante podría dificultar la visibilidad, la NASA y astrónomos recomiendan algunos trucos para no perderse las llamadas Lágrimas de San Lorenzo.
De cometas y partículas: el origen de las Perseidas
(NASA)
Las Perseidas no son realmente “estrellas fugaces”, aunque desde la Tierra lo parezca. En realidad, son partículas desprendidas del cometa 109P/Swift-Tuttle, un cuerpo de 26 kilómetros de diámetro que orbita el Sol cada 135 años. Descubierto en 1862, su último paso cercano fue en 1992 y no regresará hasta 2126.
En su recorrido, este cometa deja tras de sí un anillo de fragmentos que permanece flotando en el espacio. Cada año, entre julio y agosto, la Tierra atraviesa esta nube de restos.
Cuando una de esas diminutas partículas, en su mayoría del tamaño de un grano de arena, entra en la atmósfera terrestre a velocidades de hasta 60 kilómetros por segundo, la fricción con el aire la calienta hasta incinerarla. El destello resultante es lo que vemos como un trazo luminoso en el cielo nocturno.
Por qué se llaman Perseidas
(NASA)
Aunque su origen está en el rastro del Swift-Tuttle, las Perseidas toman su nombre de la constelación de Perseo.
Esto se debe a que, para un observador desde la Tierra, los meteoros parecen surgir de un mismo punto en el firmamento: el radiante, que se ubica en esa región celeste.
El fenómeno es tan antiguo como observado: crónicas chinas del siglo I ya lo registraban, y en Europa se le conoce como Lágrimas de San Lorenzo, en referencia al mártir cristiano cuya festividad coincide con la época de máxima actividad de la lluvia.
El mejor momento para verlas en Colombia
(NASA)
En 2025, el máximo de actividad se espera en Colombia entre la noche del martes 12 y la madrugada del miércoles 13 de agosto, según datos de Time and Date.
Sin embargo, este año la Luna, con un 85 por ciento de iluminación, estará presente gran parte de la noche, lo que reducirá la visibilidad de los meteoros menos brillantes.
Aun así, se podrán apreciar los más luminosos, conocidos como bólidos, que pueden alcanzar magnitudes de hasta -4, comparables en brillo con el planeta Venus.
Para aumentar las posibilidades de observación, los astrónomos recomiendan buscar el cielo antes de la salida de la Luna o bien concentrarse en las horas previas al amanecer, cuando el radiante de Perseo está más alto.
Recomendaciones para preparar la observación
(NASA)
La NASA señala que no se necesita equipo especial para ver una lluvia de meteoros; basta con encontrar un lugar oscuro, con el horizonte despejado y baja contaminación lumínica.
Es recomendable permitir que los ojos se adapten a la oscuridad, algo que puede tardar hasta 30 minutos, y evitar mirar pantallas de teléfonos o linternas brillantes durante ese tiempo.
También es útil orientarse hacia el noreste, donde se ubica la constelación de Perseo. Aplicaciones móviles de astronomía pueden ayudar a localizarla con precisión. Y, por supuesto, conviene revisar el pronóstico del tiempo para elegir una noche despejada.
Ver 0 comentarios